17 may 2009

Perdón, ¿qué veneno?

Lejos de la ventana emana el veneno verde
que provoca que las hormigas se retuerzan del dolor.
La lluvia ya ni les sirve de consuelo.
Como siempre, todos ignoran lo sucedido y vuelven a dormir,
pero... ¿y las hormigas que no tienen con quién hacerlo?
Pobres insectos, abusados por el
destino encajonado que las personas
obligaron que tuvieran una muerte trágica y dolorosa,
algo así como el dolor que reciben las plantas al ser comidas
vivas poco a poco, sin poder hacer nada.

¿Qué pasaría si un malabarista del circo quedase encerrado
en el fuego del cielo, ya sea mañana o tarde...?
Su emoción fue tanta que decidió aplicar sus habilidades en el mismo cielo,
aunque se quemara más de la cuenta.
Y nadie le impide nada, ¿qué vamos a hacerle?,
es su vida, y si él decide fusionarse con su propio
arte natural pues, ¡excelente por él!
Porque casi nadie se atreve a hacer eso.
La cosa no es quién se atreve y quién no.
Hay que ver si logramos dejar de criticar y encacillar mentes.

¿Cómo se sentiría una vaca si sabe que su único destino
es la muerte sangrienta bajo cuatro paredes blancas
para ser luego destrozada y hartada por los demás?
Al menos me imagino el momento si esa fuera yo.
Se me tensa el pecho.
Pero tranquilos... sólo son animales cazables y somos depredadores.
Que algo quede claro, no hay que irse a los extremos.
Todos le hacemos siempre daño a la Tierra, y hasta a nosotros mismos.
Ese es el 'problema natural' que siempre ha estado y estará.

Oh Melba, oh esbelta? No, tuerca

Después cayendo, amaneció.
Salió el lobo de la porcina feroz,
y un aguacate misterioso sale de las sombras,
el pubis resaltó y con una expresión gritó:
"Pártame una rodilla, oh Melba, ¿quién come?"
Y alfalfas salieron del poder marmótico.
El huevo amniótico del pájaro metálico fuma hierba caducifolia que encontró en la frontera,
lo que incita alucinar y ver pitufos friendo gusanos sembrados de árboles
purple haze verde verde amarillo feliz.
Me pica la sanja bochorno.
Un guapo arroz ingiere corchos que saludan con un:
"nació, ¿quién?, come saldol"
La lechuza encontró el suelo de sus pensamientos
con la sinopsis de sus labios
y descubrió un aplauso explosivo lleno de baratijas
con besos de tomate hasta el pastizal andante.
Balsame, oh quién, bástamela.
Bástamela, quién Melba, oh oh, oh oh.
Este flash de circuitos tornasol de margaritas turquesa.
El largo blanco, oh cariblanco.
Cebus capuccinus, ottus jerezus;(punto y coma) gracias oh Roma.
¿Por qué? Espaguettis por doquier.
¿Qué es esto, manifiesto? ¿O será Efesto?
¿Quién quiere dañar un vegetal? si... la mente del ser superior
está al lado de la superficie interespacial que sobrepasa
toda órbita felina.
Si tuviese el poder de expandir más el Universo,
sería un poema musical dentro de melodías psicodélicas
tratando de captar un tema difícil de explicar.
Sin razón alguna, la escarcha marca la piel que sobresale del sistema cósmico
que extiende el Universo bajo la inmensa especialidad del punto estándar,
no, no queremos ser otro "ellos".
¡Hay que estallar a otra dimensión!!!
Sólo arden un poco los ojos,
nada vuela más que el aire,
y es para Reta: pajarraco teriyaqui estanque filosofatti patty. No puedo más chino por hoy.
Escucho la preparación. Se viene el ácido de la canción... esperemos.
Intento volver a la realidad, pero buah... es imposible.
Extengamos la vida, es como un tumor musical
que indígenas rescataron del bello pasado terrestre y psicoactivo.
Si tan solo la manzana me hiciera mover el estómago de lugar,
sería tan demente...
Nos guiaron a formar la estrella y frasear:
"los nómadas volvieron a coexistir"
Y un mensaje sale de la arena:
"Y cuando el mosquito dijo '¡QUÉ RICO!!!',
sopló un pito y juju UY, un quesito"
Melba, Melba, ¿esconde quién el platón?
Flácido uñero brillante, uva...
oh Melba, Melba, Melba...

25 abr 2009

Algo así...




















No quiero que se me escapen las ideas de nuevo.
Mucho tiempo sin escupir ideas no es sano, al menos para mi mente no lo es.

Facilito facilito nos vemos envueltos en cosas que nos provocan sensaciones maravillosas.

Es injusto ver como todos se vuelcan de la risa con la boca llena de pan semi-masticado y charcos de alcohol en la ropa, mientras uno está en un determinado punto del planeta tratando de descifrar el por qué no hay personas que se detienen a admirar las cualidades de su existencia.
No digo que debemos estar encerrados en esa mente filosófica todo el día, pero sí por lo menos estar conciente de nuestra existencia.



















Escribiré algo que no suelo escribir al respecto.
Es sobre 'amor', sobre una persona en especial con la que uno concuerda, no hablo de papá, mamá, hermanos... no. Sino hablo de pareja. Quizá sólo los que están o han estado enamorados me entenderán.
Increíble como el alma puede estar en máximo poder bipolar, donde nada se siente bien, aunque la mente ande pegada a un dos veinte, aún así uno -no está bien-. Pero, con sólo un pequeño beso de esa persona única y hasta cuatro veces más importante que cualquier otra amistad más, es mejor que existencia alguna de lo que sea. Uno realmente experimenta el cosquilleo en la frente, en el alma, en los labios y en el pecho.

15 mar 2009

Momentos exaltados


Sentidos agudos de nuevo.
Todo toma un tiempo particular,
el ritmo se detiene un poco
y salen de nuevo a la luz los detalles que se dejaron pasar por tanto tiempo.

Se agudiza todo porque no existe otra explicación,
simplemente hay más 'sentir'.
Desde el poder visualizar la basura en una pestaña
y saber perfectamente en cuál tira de cabello se encuentra la molestia.
La picazón de la cara producida por el roce con el pelo despeinado.
Observar cada color más bello que nunca y hasta poder definir su textura,
los tejidos en que estos están prisioneros;
la asperesa de las cosas;
el reflejo de los cristales bajo la estela de los árboles,
uno determina hasta la brisa entre las ramas,
las observamos desde abajo,
gracias a un reflejo producto de luz, sombras y superficies,
pero las vemos, y eso es lo que importa.

Ya veo por qué somos tan amantes de las galletas.
El morder esa masa crujiente que se mezcla con la danza de la lengua
y cae sobre los demás órganos del sistema digestivo
en forma de bolo alimenticio
produce un sentimiento de placer no sólo por el sabor,
sino por la textura de la galleta en sí,
el sonido del crujir, el morder y el masticar.

Al sacar una de las galletas del paquete
observo que su chocolate estuvo derretido
y en él se marcó el sello de la marca que
había en la parte dura de su compañera de empaque.
El olor me mata los sentidos.

Me pregunto si las personas han experimentado este tipo de cosas
y se han detenido a apreciarlas.

A veces jugamos con las proporciones, con la vista,
con los ángulos visualizados en el borde de una ventana,
pero sólo a veces.

Últimamente suelo preguntarme si lo que escribo será agradable de leer
para los demás, puesto que sólo son ideas que escupe la mente,
eso no me debería interesar, ya que el escribir es algo
muy personal, pero... ¿seré un fracaso?
Esta pregunta me mete en una corriente de ideas controversiales,
temas civiles y materialistas propuestos por la sociedad y los arquetipos.

Los números son una manera de explicar la naturaleza
y materializar el conocimiento del ser,
al igual que el lenguaje.
Pero no sé por qué las matemáticas nunca me llamaron la atención,
no comparto mi felicidad con ellas.
En cambio las letras sí me gustan,
pero detesto que no se pueda expresar todo lo que conocemos con ellas,
quizás eso le causa más misterio al tema de la existencia.

Siempre me han gustado mucho las artes y la naturaleza.
Es lo único con lo que me encuentro identificada,
están ligadas a mis pensamientos, y al menos
lo que siento suele poder expresarse mediante estos medios.

Tengo ganas de bailar, ¿qué tal un poco de fiesta?
Moverse con la música y soltar el alma,
dejar que la mente vuele y simplemente
dejar ir todo sentimiento,
por esto es que me gusta tanto bailar,
además que uno se conecta con dimensiones extrañas
en la mente o quién sabe dónde.
Nos transporta a algo desconocido.

Siempre la vida ha sido muy bonita,
uno es el que se la complica.
Y pensar positivamente al caminar,
salir o vivir, llena el espíritu de maneras inexplicables.
Gracias a esto he logrado tener amigos sin en realidad serlos.
Una amiga me contó que veía duendes,
así que los dibujaba para luego buscarlos
y ver el mensaje que le querían transmitir.
Me pregunto a diario cómo estará y cómo le habrá ido.
Sólo recuerdo que tenía gafas y hacía yoga.
Otra vez construí una amistad en un bus con una chica
que se sentó a mi lado, recuerdo que tenía el pelo colocho.
Aunque no hablamos hubo muy buena compañía,
me traía paz y confianza.
E inclusive, las amistades directas que poseo son maravillosas,
ya sea que la persona esté a mi lado,
a kilómetros de distancia o en otro país.
No dependo de nadie,
pero sentir compañía es más satisfactorio
que contar hasta diez pasando por el 'bien' entre el 5 y el 6.

28 feb 2009

Caída libre

Hoy tuve la maravillosa idea de tirarme de la copa de un árbol
y luchar en contra de la gravedad.
Lo mejor de todo es que... no funcionó,
esta vez mi fantasía fracasó.

Tuve un viaje astral,
un tour inolvidable y difícil de contar.
Unas voces sonaron desde el fondo de mi cabeza
y comencé a tener la vaga gana de querer despertar.
Pasé por un viaje lleno de colores,
pero el fondo seguía siendo negro,
todo iba tan rápido, parecía un túnel del tiempo.
Sentí una fuerte energía sobre mi pecho
que me presionaba con más fuerza al suelo.

Traté de calmar los latidos de mi corazón.
Conté hasta diez:
uno, dos, tres, cuatro, cinco, ..., seis, siete, ocho, nueve, diez.
Nada.

Abrí un ojo, el derecho, y no divisaba nada.
Comencé a sentir mi respiración más tranquila y pasiva.
Respiré profundo tres veces y
comencé a sentir mi cuerpo, estaba viva, claro.

Abrí el ojo izquierdo,
y pude observar vagas figuras borrosas y muy poco color.
Lo cerré de nuevo.
Moví los dedos de mis manos,
ambas manos tronaron y fue una liberación de estrés tan inmensa.
Sentí zacate en mi espalda,
sentí rocas en mis pies y de nuevo respiré.

Ahora sí, abrí ambos ojos y pude ver todo,
veía a través de la gente,
veía sus energías y todo era de colores tan intensos
que podía definir perfectamente los pájaros de los árboles.
Me sentía aliviada, volví a contar hasta diez,
para ver si todo estaba en calma:
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, bien, seis, siete, ocho, nueve, diez.
¡Sí! Mi corazón volvió a palpitar de una manera tan sabrosa y la respiración me llenaba tanto.
Un momento realmente mío,
realmente feliz y provechoso para apertura mental.

La gente me observaba extrañada
y yo los veía con los ojos bien abiertos,
les sonreí, y les dije:
"¿¡Qué, todo bien!?"
Me levanté y me fui en bicicleta a mi cabaña de madera.