"Un cambio colectivo de consciencia es lo único capaz de salvar de la aniquilación a la vida en la Tierra."
27 jul 2008
Día extraño
El humo del incienso yendo en sentido contrario de la gravedad. Observar como sus formas cambian y como se une al aire, a mi oxígeno, esas fragancias exóticas.
Y mientras todo esto sucede, los árboles hablan entre ellos, algunas flores se quejan de la música del barrio. Yo sólo observo por la ventana a un ser que cayó en el zacate, olvidándose de sus problemas, cayó en un sueño profundo, parece olvidadizo, quiero darle agua y pan, hablar con él y quizás... invitarlo a una taza de café.
Mi planta es amiga del Sol y las hadas, es quizás las que le da vida a mi jardín.
Debo estudiar, es mi deber, pero este café, esto que me hace sentir y pensar... hace que este, este sea mi ratito.
Estoy enamorada, tanto de él como de la Tierra.
Hace unos días lo vi todo, no puedo explicarlo en palabras porque no existe vocabulario para esto.
Ahora llueve y el Sol está presente, los pájaron vuelan a sus nidos y yo estoy aquí, en mi cuarto, con mi café. El señor, el joven de afuera, se ha ido...
Yo debo vivir y dejar que mi Luna siga sabiendo por qué estoy aquí. Paz.
Mujer
Si yo preguntara a cada uno de ustedes: ¿qué es la mujer?, muchos me responderían diciendo que es el ser humano femenino; otros dirían que es la que cuida los hijos y trabaja en el hogar.Yo sé que todos opinan de una manera distinta, pero yo que soy mujer, tengo mis propios pensamientos respecto a esto.
Una mujer es como un libro, está llena de expresiones, llena de ideas, de metas.
La mujer es mística por naturaleza.
Para mí, la mujer es aquella que ríe, que le baila a la Tierra, la que sueña. Aquella cuyas caderas viajan por la mar. Es sirena, es diosa, es gitana. La mujer es magia infinita, es agua pura.
La mente de una mujer es paraíso divino, todas son de mentes complejas, todas están llenas de sentimientos infinitos.
La mujer es amor, es trabajo, es fuerza.
La música, la danza, la luna, el fuego, forman parte de este hermoso ser.
Es sensual, su mirada es brillante, su voz es fina, su cuerpo tiene mucho que decir.
La mujer soporta hasta lo imposible, llora hasta donde no hayan más lágrimas. El ser mujer es querer ser mujer, querer tener todas estas cualidades que la hacen un ser casi perfecto.
La mujer sufre a diario, la mujer lucha y grita, se esfuerza, aunque casi no descanse, se conserva y es un ser pasivo.
Ella es quien tiene a un ser dentro de su vientre, ella es quien lo amamanta y lo ve crecer, quien ama hasta no poder más. Ella es quien da el cariño, quien sirve el alimento, el fruto de la felicidad.
Ella es quien teme a sus inseguridades, a sus dolores, sus transformaciones y sensibilidades una vez al mes.
La mujer es inteligente, responsable, creativa, es excelente por naturaleza. Ella es un bosque. La mujer no es débil. Es sana, ella debe ser respetada, ella debe ser cuidada, amada y apoyada.
Yo me aprecio como mujer que soy, yo admiro a la mujer.
Sus cabellos del Sol, su cintura, su aroma a flor. Una mujer es una creación que da vida, cura y entiende. Una mujer es amiga. Una mujer es hija, hija de la Madre Naturaleza.
Ser mujer es un tesoro, cuiden esa valiosa estrella, esa sirena, esa piedra preciosa, esa sangre, esa musa.
Sueños
22 febrero 2007
El fondo era borroso, de un color algo verdusco. Nada importaba, sólo él y yo, era como si estuviéramos en el vacío. Tenía cola, llevaba pantalones flojos y una camiseta, vestía de colores otoñales. Yo llevaba el uniforme del colegio y el pelo suelto. Me acercó la mano y me dijo: “mae, estuve inconsciente diez horas” y yo le contesté: “¿¡ajá!?” Me desperté como impresionada, tranquila, muy tranquila y con mucha paz. En el sueño sentía la buena amistad, la vibra positiva. Juancho acudió a mí, eso hizo que pasara feliz gran parte del día.
19 agosto 2007
Estaba en mi casa o en un lugar parecido y llegó un grupo de amigos, entre ellos estaba Juancho con una camisa gris, ¡guapísimo y súper feliz! Le dije a Char (mi primo) con mucha emoción, sonriente y abrazando a Juancho “¡vea quién está aquí!” y él me hizo una cara como de… sí, sí Diane… Yo era la única emocionada por el hecho de que Juancho estuviera ahí, ¿será que sólo yo lo podía ver? No creo… Juancho ya se iba porque quedó con un mae de verse a los 100m del lugar y cuando iba saliendo yo grité: “¡NO, NO!” y salí corriendo tras él, lo abracé y le dije que no se fuera, así que él tomó de mi mano y empezamos a correr. Fuimos a dar a un carro negro donde Juancho le dio ¢1000 porque le “debía algo”, en su billetera tenía un billete de $ y más colones desordenados. El mae del carro iba con la familia y eran un poco extraños. Cuando se fueron, Juancho y yo nos empezamos a burlar de ellos, porque eran personas muy extrañas. Juancho tenía un celular donde los mensajes eran como de otra tecnología y él me mandó uno que decía: “si fue bueno en tierra, será mejor en mar”. Luego de leerlo lo volví a ver a los ojos y le dije: “que sea mejor ahora” así que lo abracé tan fuerte que lo sentí real, sentí tantas cosas con ese abrazo, como si estuviera en el mar con él. Era nuestra despedida… Al despertar le di las gracias. Ayer fueron 6 meses. Lo amo tanto, yo he sentido como que ya no está, pero ese sueño jamás se olvida, en especial la sensación del gran abrazo.
22 diciembre 2007
Él estaba como en una institución donde sólo lo dejaban salir por el día. Pasamos 3 días seguidos juntos. Yo llegaba y esperaba a que saliera de la institución y luego nos íbamos juntos de la mano a caminar por la ciudad y hablar de la vida. En este sueño él era como mi novio, yo sentía el amor mutuo, el cariño y lo inmenso que nos extrañábamos. Es el único lugar donde lo puedo ver en persona y estar con él. Yo lo amé muchísimo y yo sé que él igual a mí. Él sabe que siempre fue mi amor platónico. En este sueño salió más guapo, con el pelo lindísimo y larguísimo, sonriente, feliz, tranquilo, pasivo, sano. En una parte todo era oscuro, estábamos sentados y él me tenía de la mano y me dijo que no podía estar ahí siempre, que el sueño iba a tener que terminar en algún momento, él se tenía que ir y yo lo tomé fuerte de su mano y empecé a llorar, él me sujeto aún más fuerte y me abrazó, lo cual me hizo sonreír. En un momento me desperté y noté que tenía una sonrisa de oreja a oreja, lo sentía a él y volví a dormirme y seguí soñando con él. Esta parte del sueño que sigue fue un tanto extraña. Ahí estábamos los papás de Juancho y yo, vestían de negro ellos. Por alguna extraña razón, ellos sabían que yo había soñado con su hijo. Así que don José Ramón me preguntó que cómo estaba él y yo le dije que estaba demasiado bien, feliz. Y él me dijo sonriente de que qué dicha que estaba soñando con él. Doña Maritza me preguntó que qué color de ropa le quedaba mejor y yo le contesté: “el negro, definitivamente” y me dijo: “¿cómo tiene el pelo?” y yo le dije que lindísimo, largo y le enseñé por dónde lo tenía. Ella me dijo: “¡ay, yo lo quiero ver, yo lo quiero ver!”, yo no supe qué contestarle. En la última parte del sueño Juancho observó una fotografía donde yo salía con unas amigas posando en un vestido largo, todas llevaban un vestido de seda café y yo uno negro, él me dijo: “te ves lindísima, estás lindísima”, nunca me había sentido tan linda en mi vida. Fue un sueño increíble, amo la felicidad, paz, amor y buenas vibras que me transmiten esos sueños y el verlo.
Tribal
Desde música hasta danza,
Es todo una cultura, un trance, sexo bailable.
Místico, sensual, dark, gótico, cabaret, todo en UNO.
Y no olvidar ese sentimiento y esa duda que dejan las bailarinas con sus miradas penetrantes,
Ese abdomen perfecto, esos tatuajes.
Todo, esa oscuridad, ese misterio, esa vida…
Esa sangre y magia.
